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abril 26, 2018
Convocatoria: Proceso de fortalecimiento del liderazgo de parteras mexicanas
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Por Eliana Monteforte y Aishling Thurow, MSH Blog, 9/4/2018

Originalmente publicado en http://rightsandrealities.org/2018/04/09/estrategias-de-abogacia-para-promover-la-parteria-en-mexico/

Las parteras son la primera línea en la atención en salud materna, y pueden constituirse en potentes defensoras de cambios ya que conocen los enormes obstáculos que atentan contra su capacidad de brindar una atención de cálida a cada mujer que reciben en su centro de salud o su comunidad. Ellas conocen perfectamente las necesidades en salud de las mujeres y sus bebés debido a que trabajan cada día para satisfacer dichas necesidades. Identifican las limitaciones en los sistemas de salud – en términos de recursos, personal, establecimientos y políticas- y permanentemente bregan para solventarlas. Y manifiestan abiertamente sus necesidades de capacitación, supervisión y políticas más justas, porque a esta labor que han dedicado sus vidas y representa su sustento.

El gobierno mexicano ha sido receptivo a la necesidad de fortalecer el rol de la partería profesional en el continuo de atención a la mujer, y las parteras han aprovechado esta voluntad política para hacer incidencia política a favor de su profesión en sus respectivos estados. En febrero de 2018, el Programa de FCI en MSH, con apoyo de la Fundación John D. and Catherine T. MacArthur convocó a equipos de parteras y profesionales de salud de cinco estados mexicanos a que desarrollaran planes estratégicos de abogacía. El propósito del taller fue promover políticas estatales que permitan a las parteras brindar una atención de calidad y respetuosa a las mujeres, las adolescentes y los recién nacidos.

Desde la publicación de El estado de las parteras en el Mundo, 2011 por parte del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), la comunidad global ha respaldado consistentemente la expansión de la atención a la mujer por parte de parteras como una manera de enfrentar la escasez y la distribución inequitativa de personal de salud en muchos países. La evidencia demuestra que la atención al parto brindada por parteras profesionales –sobre todo cuando se trata de partos de bajo riesgo y existen sistemas apropiados de referencia- resulta en mejores resultados de salud para la mujer y sus bebés. Sobre todo, aumentan los partos vaginales, disminuye la medicalización en la atención del parto y las mujeres quedan muy satisfechas[1]. Con una buena formación y un marco regulatorio efectivo, las parteras pueden brindar una atención compasiva, respetuosa y culturalmente apropiada a las mujeres a lo largo de toda su vida reproductiva[2], y se vuelven imprescindibles para cerrar la brecha en recursos humanos de los sistemas de salud. Siguiendo el marco de competencias definido por la Confederación Internacional de Parteras (ICM), las parteras pueden responder al 87% de las necesidades de atención en salud sexual, reproductiva, materna y del recién nacido (SSRMRN) [3].

El sistema de salud mexicano apenas puede responder al 60% de las necesidades esenciales de atención obstétrica y neonatal[4], lo cual resulta en tasas innecesariamente altas de mortalidad materna y neonatal de 38 por 1000.000 nv[5] y 8 por 1000 nacimientos, respectivamente.[6]

La Secretaría de Salud de México apunta a mejorar la calidad y la cobertura de los servicios de salud materna y disminuir la excesiva demanda de servicios de maternidad en los hospitales dando autorización a las parteras para que atiendan los partos de bajo riesgo en los establecimientos de primer nivel, siempre que exista un sistema de referencia al siguiente nivel.[7]

El programa de FCI en MSH está trabajando con parteras y actores clave en México para crear un entorno favorable a la partería profesional, y promover la inclusión de parteras en los establecimientos públicos de salud. En este marco, se organizaron una serie de seminarios virtuales y un taller presencial en CDMX con equipos de parteras y otro personal de salud de Chiapas, Guerrero, Morelos, Hidalgo y San Luis Potosí, con la finalidad de fortalecer sus capacidades de incidencia política, y crear argumentos relevantes para el contexto mexicano en torno a los tres pilares de la partería: la educación, la regulación y la asociación.[8]

A lo largo del proceso, los equipos desarrollaron una serie de recomendaciones para impulsar la partería en sus respectivos estados y elaboraron planes de abogacía para implementarlas. Entre ellas por ejemplo:

Conformar un grupo estatal de apoyo a la integración de las parteras en el sistema de salud. Por ejemplo, en San Luis Potosí las parteras profesionales atienden solamente un 3.3% de los partos, mientras que los médicos atienden un 95%. Este grupo va a trabajar con profesionales de la salud, gerentes y la población general para ilustrar los beneficios de la atención obstétrica brindada por parteras profesionales.

Con el plan de abogacía esperamos convocar a un grupo multidisciplinario de actores comprometidos a fortalecer y enriquecer la partería profesional, y luego continuar con la implementación de nuevas estrategias de partería en los hospitales con maternidad”, dice Fernando Ramos Carillo, un Licenciado en Enfermería Obstétrica (LEO) de San Luis Potosí.
Elaborar una propuesta para fortalecer la atención por parte de parteras profesionales, que incluya la promoción de la atención materna respetuosa y la erradicación de la violencia y la discriminación contra las mujeres, sobre todo las mujeres indígenas

El movimiento por la partería profesional debería estar arraigado en el sistema de salud como un mecanismo para mejorar los servicios de atención a las madres y sus familias”, dice Carolina Maricela Menchú Pérez, partera profesional de Chiapas.
Desarrollar lineamientos que definan los roles y funciones de las parteras profesionales en el primer nivel de atención, e implementar estos lineamientos en todo el sistema de salud estatal con el aval del Grupo Técnico Intersectorial.

Me preocupa que en Morelos tenemos muchas especialistas en partería trabajando en hospitales de segundo nivel, cuando deberían en vez estar en el primer nivel y así evitar la sobre saturación de nuestros hospitales”, dice Gloria Flores, enfermera perinatal de Morelos.
Llevar a cabo una serie de reuniones de sensibilización con los presidentes municipales para obtener la firma de un compromiso en apoyo a la formación y la contratación de parteras.
Rodolfo Javier Orozco Mendoza, un médico indígena de Guerrero dice: “espero que este trabajo produzca mensajes de incidencia política que convenzan a los políticos para que apoyen la provisión de servicios maternos respetuosos a las poblaciones más vulnerables y desprotegidas”.
Los equipos de incidencia estatales van a ir refinando sus planes de abogacía con asistencia técnica virtual y continuarán implementándolos a lo largo de 2018.

PARA MÁS INFORMACIÓN:
Conocer Las Parteras de Hidalgo!
Leer el informe Partería en Mexico.
Visitar la página web del proyecto.

[1]Sandall, J. et al, Midwife-led continuity models versus other models of care for childbearing women, Cochrane Pregnancy and Childbirth Group, August 21, 2013

[2]FamilyCare International, 2013, Caja de herramientas para el fortalecimiento de la partería, http://familycareintl.org/UserFiles/File/SoMWy_Toolkit_Spanish_Dec3_2014.pdf.

[3] Ibid.

[4] UNFPA, ICM, OMS. El estado de las parteras en el mundo 2014. Hacia el acceso universal a la salud, un derecho de la mujer. https://www.unfpa.org/sites/default/files/pub-pdf/SoWMy2014_complete-Spanish.pdf

[5] World Health Organization. http://www.who.int/gho/maternal_health/countries/mex.pdf

[6] UNICEF. https://data.unicef.org/country/mex/

[7] Midwifery in Mexico baseline report.

[8]https://internationalmidwives.org/global/espa%C3%B1ol/